18 de noviembre de 2011

MASTITIS

La mastitis es un término médico que se refiere a la inflamación de la glándula mamaria de primates y la ubre en otros mamíferos. La mastitis puede ser llamado también absceso subareolar, ectasia ductal, inflamación periductal o enfermedad de Zuska.1 Se denomina mastitis puerperal cuando ocurre en madres lactantes y no-puerperal en el resto de los casos. La mastitis raramente ocurre en hombres o animales machos. Por su similitud con los síntomas del cáncer de mama, se debe excluir uno para el diagnóstico del otro.
Mastitis no-puerperal

El término mastitis no-puerperal describe a toda lesión inflamatoria del seno con la excepción del cáncer de mama y condiciones relacionadas con la piel, como la dermatitis o foliculitis. La mayoría de las pacientes con mastitis son mujeres en edades reproductivas,9 aunque no es infrecuente ver la condición en mujeres mayores de 60 años. La mastitis raramente ocurre en recién nacidos (Mastitis neonatorum) o en niñas antes de la pubertad. En la edad adolescente o justo antes se observa la aparición de la enfermedad, tanto en varones como en mujeres, con síntomas muy leves que tienden a resolverse sin intervención médica.
[editar]Síntomas
La mastitis no-puerperal, es decir, donde no ha habido un embarazo reciente o que no ocurre durante la lactancia materna, tiende a ser localizada a una parte específica del seno, a menudo cerca del pezón y la areola y con frecuencia en el lado superior e interno—en dirección a la línea media del cuerpo—del seno. Muy raramente se ve afectado el seno enteramente, y por lo general solo uno de las mamas está afectada. Algunos indicadores de la inflamación en curso, incluyen:
Enrojecimiento del área afectada;
Dolor localizado;
Masa(s) difusas y palpables de variable tamaño;
Zonas de calor detectable en comparación con la piel que rodea el área;
La intensidad de la inflamación puede repetidamente aumentar y disminuir;
Absceso(s).
Los síntomas gripales no son frecuentes en pacientes que no están lactando. Algunas formas de mastitis pueden presentar un absceso sub-areolar, en cuyos casos puede ocasionalmente verse retracción de la areola y otros síntomas en la piel circundante.
Tratamiento
El tratamiento es importante basado en la causa, el diagnóstico y cualquier otro trastorno que le acompañe. Los medicamentos que inhiben la prolactina han demostrado ser efectivos incluyendo en la reducción del riesgo de recurrencias. Se usan antibióticos adicional a los inhibidores de la prolactina cuando se está claro de la presencia de una infección. La mastitis granulomatosa tiende a incluir una combinación de inhibidores de la prolactina y esteroides.
Otros tratamientos poco usuales para casos más complejos incluyen el uso local y sistémico de progestinas o progesterona, antidiuréticos, extracto de Vitex agnus castus y Danazol.
Los antiinflamatorios AINES son usados para aliviar los síntomas de la inflamación, sin embargo, se debe considerar de que estos medicamentos afectan la función pituitaria y tienden a incrementar la concentración sanguínea de prolactina e IGF-1.
Se han puesto en prueba variantes de procedimientos quirúrgicos con el fin de reducir el riesgo de abscesos sub-areolares recurrentes. Por ahora, los resultados exitosos son limitados y parece ser preferible mantener el tratamiento tradicional, en lo posible.
Aproximadamente un 30% de los casos desarrollan mastitis crónicas o recurrentes requiriendo tratamiento a largo plazo y en algunos casos de por vida, para inhibir la prolactina.

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